Fisura Anal

la fisura anal se describe como una laceración o desgarro que ocurre a lo largo del eje vertical del recubrimiento escamoso del canal anal entre la margen anal y la línea dentada (Londoño 2005).

La gran mayoría de las fisuras anales ocurren en la línea media posterior (Orsay 2004), afectan por igual a hombres y mujeres. Las fisuras anteriores son mas frecuentes en las mujeres (hasta un 15%) pero son raras en los hombres (1%) (Metcalf 2002, Lund 1996). Las fisuras anteriores pueden asociarse con el parto en un 3 a un 11% (Lund 1996). 

La presencia de fisuras múltiples o de fisuras que se localizan en posición lateral hacen sospechar la presencia de otras enfermedades tales como la enfermedad de Crohn, colitis ulcerativa, tuberculosis, VIH  sífilis, o cáncer anal. Sin embargo la mayoría de las fisuras en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal se localizan en la línea media posterior y son dolorosas en mas del 50% de los casos (Lund 1996 ).

Las fisuras se clasifican en agudas y crónicas. La clasificación se basa en el tiempo de evolución y en la apariencia clínica. Las agudas usualmente son superficiales, bien demarcadas, con bordes de mucosa frescos y tejido de granulación en la base (Metcalf 2002), pero pueden profundizarse y llegar a exponer el esfínter interno subyacente.

La mayoría cicatrizan espontáneamente o mediante tratamiento médico con medidas muy generales. Una fisura puede clasificarse como crónica cuando los síntomas han durado por lo menos 6 semanas (Lindsey 2004, Metcalf 2002, Kocher 2002,  McCallion 2001) y se han desarrollado cambios secundarios característicos tales como la presencia de piel centinela redundante, el desarrollo de una papila anal hipertrófica, induración del borde de la fisura, exposición de las fibras del esfínter interno,  e inclusive una estenosis anal funcional (por espasmo esfinteriano) o anatómica por fibrosis del esfínter interno (Orsay 2004) (Metcalf 2004). 

Para Scholefield y colaboradores (2003) para que una fisura sea considerada crónica debe haber persistencia de síntomas por lo menos durante 12 semanas y debe existir la presencia de por lo menos dos características macroscópicas de cronicidad (piel centinela redundante, papila anal hipertrófica, exposición del esfínter interno, fisura fibrótica lateral, esfínter anal fibrótico) (Scholefield 2003).

¡Reserva tu cita en el Instituto de Coloproctología ICO y recibe el cuidado especializado que mereces para tu salud intestinal y del piso pélvico!